domingo, 12 de octubre de 2014

Recomenzar.


Moises del cid.


Sintió que el amor se escapo entre golpes y lágrimas, derramando emociones encontradas. Ahora estaba libre pero se sentía presa de libertad.


El miedo se apodera cuando se da el primer paso al salir de la jaula, se ha dejado la zona de confort. Y ella temblaba en cada paso que daba, miraba hacia todos lados y pesadamente extendía sus miembros  para avanzar. Nunca había dispuesto de tanto espacio para moverse, se sentía confundida. Una confusa emoción de avance y temor, tanta libertad la abrumaba. Como cuando se despierta de una pesadilla pero aun se siente la angustia a pesar de que ya todo pasó.


“La vida es simple, nosotros somos los complicados” le había dicho su padre cuando pequeña. “Las decisiones nos hacen libres pero también nos comprometen”. “Aquello que eliges  te desarrolla o te hiere pero todo, bueno o malo, es experiencia”. “Ten en cuenta que lo que no entiendas por las buenas, la existencia te lo mostrará por las malas”. “Generalmente los hombres no son ni tan santos ni tan diablos sino confusamente humanos”. Este  rosario de sentencias paternales fue su única herencia y las  medito en sus momentos de soledad, casi siempre estaba ausente de sí misma, disponible para todos pero menos para sí. Su individualidad se había disuelto en la rutina y su persona paso a ser una sombra sonriente. Alejada de aquel pasado esas palabras volvían a tener significado.


“Como desgastan las responsabilidades adquiridas sin comprensión de lo que se vive, tomar los compromisos por presión social pero ausente de la propia convicción, te apresan sin que te vayas dando cuenta. Tus sueños y proyectos se van relegando para dar paso a los de otro y al final se vive más para los otros que para sí misma”. Era lo que había escrito en su cuaderno, entre que miraba pasar a las personas a su lado también sorbía una taza de té en aquel café. Por fin se había dado esa oportunidad hacer lo que ella quería. Disfrutaba esa tarde como cuando de niña jugaba y se divertía a sus anchas.


La tarde era distinta todas las anteriores se percibía más luminosa, ella  notaba cosas nuevas y encontraba extraordinario aquello que parecía ser insignificante. La libertad es de los tesoros más valiosos, es como la tierra fértil que hace más abundante el desarrollo y los frutos de las plantas. La vida es un misterio para quien tiene los ojos cerrados y se convierte en oportunidad cuando se logra abrirlos.



Alicia pago la cuenta tomo su equipaje, el cuaderno y una flor que estaba en el florero de su mesa. Mientras avanzaba por la calle contemplaba una luminosa estrella en el cielo, la vida le daba una nueva oportunidad. Recomenzar.

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